En cualquier actuación sobre el terreno, inmueble o un espacio industrial, para una nueva actividad y/o uso, vamos a necesitar lo que se conoce como la  Dirección de Proyectos o Proyecto. Según el alcance, ámbito y materia de dicho proyecto (o fase de este),  será aconsejable -y válido normativamente- que se trate de labor de un titulado u otro. Estamos hablando de Ingenieros o Arquitectos o Aparejadores. Cuya función suele y debe ser complementaria, pues serán diferentes piezas necesarias en el proyecto y no contrapuestas.

Para poder determinar la idoneidad del profesional al que acudir en cada caso, es necesario conocer cuáles son sus funciones y especialidades. Sigue leyendo este artículo y resolveremos esta cuestión.

Arquitectos e ingenieros, trabajo en equipo

Arquitectos e Ingenieros, como decimos, cumple cada uno su función. Pensemos en la maquinaria de un reloj, en la que cada pieza tiene un cometido. Pues bien, estos profesionales tienen una visión diferente en cada proceso constructivo y las cuestiones por las que debe velar cada uno. Veamos con un poco más de detalle qué hacen arquitectos e ingenieros y por qué se caracterizan:

 

  • El Ingeniero

Debemos tener en cuenta que la ingeniería abarca un amplio abanico de especialidades: ingenieros de caminos, ingenieros en telecomunicaciones, ingenieros agrónomos, ingenieros industriales. Pero, vamos a centrarnos en los proyectos de construcción y edificación. En este caso, los ingenieros son una figura clave y necesaria, puesto que será la persona fundamental para las estructuras e instalaciones. Su labor incide directamente en la seguridad de personas y cosas, siendo precisa su salvaguarda.

El Ingeniero Industrial gestiona el ciclo de vida completo de cualquier actividad industrial: desde la idea inicial y redacción de las bases de un proyecto hasta la ejecución, dirección y control finales, pasando por la tramitación de todas las autorizaciones y licencias que sean necesarias. Esto supone una gran diferencia con otros profesionales de ingeniería, los cuales tienen sus competencias limitadas a sus especialidades concretas.

 

  • El Arquitecto

El arquitecto es el encargado de crear espacios acordes  a las necesidades del cliente. Para ello deberá proyectar y diseñar la construcción.

 

  • El Aparejador o Arquitecto Técnico

El arquitecto técnico, también conocido como aparejador, se centra más en la ejecución: del material de la obra, de la dirección en la ejecución de la obra y asegurarse de que todo se gestiona y produce correctamente.

 

Con lo explicado, se evidencia que cada uno de estos profesionales -arquitectos e ingenieros-, tiene su lugar y razón de ser necesarios en todo proyecto de construcción u obra. Y, así se debe entender, como una colaboración complementaria, cada cual con mayor criterio, peso y responsabilidades según la parte y momento del proyecto en el que nos encontremos.

En muchas ocasiones al afrontar una obra se debe solicitar presupuesto y opinión a diferentes profesionales, en este caso, contar con una Oficina Técnica de proyectos es contar con un gran aliada que velará por lo mejor para el cliente con sus conocimientos técnicos. Si quieres saber más al respecto, te invitamos a que leas nuestro artículo sobre el tema pinchando aquí